En el marco de la Presidencia Pro Tempore de Uruguay de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), tuvo lugar en Montevideo, el 18 de junio de 2026, la VIII Reunión de ministros y ministras de Energía. El objetivo central del encuentro fue debatir sobre los desafíos de la convergencia regulatoria en el sector energético frente a las transformaciones del escenario global, los desafíos vinculados a la seguridad y resiliencia energética, la variabilidad climática y la expansión de las energías renovables.
La Reunión Ministerial, como espacio de diálogo político de alto nivel orientado a fortalecer la cooperación regional y promover una agenda compartida en materia de integración energética, se desarrolló en el marco del “Diálogo Regional sobre Integración Energética: Hacia un tratado de integración energética regional”. La instancia fue organizada por el Ministerio de Industria, Energía y Minería de Uruguay en conjunto con la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) en su carácter de Secretaría Técnica de CELAC en la materia.
Presidida por la ministra de Industria, Energía y Minería de Uruguay, Fernanda Cardona, la VIII Reunión Ministerial convocó a autoridades nacionales e Internacionales, así como a organismos regionales y socios de la cooperación internacional para intercambiar perspectivas sobre los desafíos y oportunidades asociados a la integración energética de América Latina y el Caribe.

En este contexto, el encuentro permitió dar continuidad política a los intercambios técnicos y estratégicos vinculados a la presentación del Plan Indicativo Regional de Interconexión Eléctrica en América Latina con horizonte al año 2040. Este plan, impulsado por OLACDE con el apoyo de la Unión Europea – a través del programa Euroclima, el cofinanciamiento del Gobierno Federal de Alemania, y la implementación de GIZ-, está orientado a promover mayores niveles de interoperabilidad y convergencia regulatoria en la región en el marco de la CELAC.
El Plan Regional Indicativo de Interconexión Eléctrica propone una visión de largo plazo que define los corredores eléctricos clave para el futuro energético de la región. El programa, compuesto por 16 proyectos de infraestructura de interconexiones eléctricas entre los sistemas nacionales de dos o más países, requiere de una inversión inicial de 3.500 millones de dólares. La meta hacia 2040 es alcanzar una interconexión óptima de 5.000 MW que reduzca drásticamente las emisiones de CO2 y el gasto en combustibles fósiles en la región.
Por todo ello, la cita ministerial de Montevideo fue un espacio estratégico para sentar las bases de un proceso de diálogo político regional sobre mecanismos de cooperación, planificación energética e instrumentos habilitantes para la integración, promoviendo una visión compartida sobre el tol estratégico de la integración energética para el desarrollo sostenible de América Latina y el Caribe.
La meta final de los países miembros de la CELAC es avanzar hacia la construcción de un futuro tratado de integración energética para América Latina y el Caribe, un marco vinculante que consolidará el intercambio de recursos, unificará normativas y garantizará la seguridad energética de la región frente a los desafíos del siglo XXI.

