La subsecretaria del Ministerio del Interior de Uruguay, Gabriela Valverde, encabezó la apertura del II Encuentro de Redes de EL PACCTO 2.0, desarrollado en Montevideo, donde reafirmó el compromiso del país con el fortalecimiento de la cooperación internacional para enfrentar el crimen organizado transnacional.

Durante el acto inaugural, que reunió a representantes de instituciones de justicia y seguridad de América Latina, el Caribe y la Unión Europea, Valverde sostuvo que el avance de las organizaciones criminales exige respuestas coordinadas entre los Estados, basadas en la confianza, el intercambio de información y el fortalecimiento institucional.
En su intervención, la jerarca afirmó que las redes delictivas han evolucionado mediante el uso de nuevas tecnologías, la movilidad de recursos entre países y el aprovechamiento de las brechas existentes entre las instituciones. En ese contexto, remarcó que «frente a organizaciones criminales que actúan sin fronteras, ningún Estado puede responder en soledad», destacando que la cooperación internacional dejó de ser un complemento de las políticas de seguridad para convertirse en una condición indispensable para su eficacia.
Valverde vinculó además este enfoque con la construcción del Plan Nacional de Seguridad Pública impulsado por el Gobierno uruguayo, señalando que la estrategia nacional se apoya en el fortalecimiento del Estado de Derecho, la coordinación entre instituciones y la generación de confianza entre los distintos actores del sistema de justicia y seguridad.
Asimismo, destacó el valor de iniciativas como EL PACCTO 2.0, al considerar que permiten traducir ese compromiso en acciones concretas mediante el intercambio de conocimientos, el desarrollo de capacidades institucionales y una mayor articulación entre las agencias responsables de investigar, perseguir penalmente y gestionar los sistemas penitenciarios.
El encuentro, celebrado bajo el lema «Conectando redes para un impacto duradero», reunió durante tres jornadas a autoridades y especialistas de ambos continentes con el propósito de fortalecer las redes de cooperación frente al crimen organizado, la corrupción y el lavado de activos. Uruguay fue sede de esta segunda edición, consolidando su papel como un actor activo en los espacios internacionales de coordinación en materia de seguridad y justicia.

