A tres años de su creación, el Consenso de Brasilia reafirmó su vocación como un espacio de diálogo, cooperación y concertación entre los países de América del Sur. La conmemoración del aniversario se realizó en la sede de CAF en Montevideo y permitió realizar un balance del trabajo desarrollado durante la Presidencia Pro Tempore ejercida por Uruguay, así como reflexionar sobre los desafíos que enfrenta la región en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y la transformación.
Durante la actividad, el ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Mario Lubetkin, destacó la importancia que ha adquirido el mecanismo como ámbito de diálogo y cooperación regional, subrayando el compromiso histórico de Uruguay con la integración.
“Uruguay ha mantenido una vocación histórica de compromiso con la integración regional, entendiéndola como un proceso estratégico para contribuir a la paz, estabilidad y desarrollo de nuestra región”, señaló el canciller.
Lubetkin también destacó el enfoque de la Presidencia Pro Tempore uruguaya, basada en el diálogo constructivo, la búsqueda de entendimientos y la cooperación entre los países. En ese sentido, sostuvo que el Consenso de Brasilia “ha demostrado ser una herramienta útil para fomentar la cooperación sobre la base de intereses compartidos y del respeto a las distintas realidades políticas nacionales”.
Por su parte, el presidente ejecutivo de CAF, Sergio Díaz-Granados, destacó que la integración regional constituye una de las principales oportunidades de América Latina para impulsar el crecimiento, la competitividad y la generación de empleo.
En su intervención, planteó que la región atraviesa una oportunidad histórica para profundizar su integración económica a través de una mayor armonización regulatoria. En particular, señaló que los estándares comerciales que varios países latinoamericanos ya comparten con la Unión Europea podrían constituir una base para avanzar hacia una mayor convergencia normativa y fortalecer el comercio intrarregional.
Díaz-Granados también subrayó la importancia de preservar la estabilidad institucional y profundizar los mecanismos de cooperación regional frente a un escenario internacional caracterizado por la incertidumbre económica y geopolítica. En ese sentido, llamó a mantener el compromiso con el desarrollo sostenible y la estabilidad institucional ante un contexto global cambiante.
La actividad también permitió poner en valor el trabajo desarrollado por Uruguay durante su Presidencia Pro Tempore del Consenso de Brasilia. El director de Asuntos Políticos de la Cancillería uruguaya, Martín Vidal, destacó el rol asumido por el país al frente de este mecanismo de integración y presentó un audiovisual que resumió los principales hitos y avances alcanzados durante este período.
Además se refirió al trabajo orientado a resultados que ha guiado este tiempo al frente del mecanismo, así como los avances alcanzados en áreas estratégicas para la integración sudamericana, entre ellas infraestructura y transporte, energía, educación y cultura, conectividad digital, gestión de riesgos de desastres, integración productiva y combate al crimen organizado transnacional.
En el marco del encuentro se presentó, además, la actualización de la página web del Consenso de Brasilia, una nueva herramienta orientada a fortalecer la comunicación, visibilidad y acceso a la información sobre el trabajo que desarrollan los países de la región en este espacio de concertación.
El encuentro concluyó con una intervención cultural a cargo del clásico género de la murga uruguaya, que aportó una expresión característica de la identidad cultural del país al cierre de una jornada dedicada al diálogo, la cooperación y la integración regional.
A tres años de su lanzamiento, el Consenso de Brasilia continúa consolidándose como un espacio flexible de concertación entre los doce países de América del Sur, con una agenda orientada a resultados concretos y a la búsqueda de puntos de encuentro en una región diversa. En este marco, la experiencia de la Presidencia Pro Tempore de Uruguay reafirma el valor del diálogo y la cooperación como herramientas para avanzar hacia una integración regional más efectiva y con capacidad de responder a los desafíos del presente y del futuro.

