Uruguay traspasó a Perú la Presidencia Rotativa del Consenso de Brasilia, dando inicio a una nueva etapa de trabajo de este mecanismo de diálogo y cooperación entre los países de América del Sur.
El traspaso se realizó en el marco de una reunión entre representantes de ambos países, en la que se realizó un balance del período encabezado por Uruguay y se presentaron las principales líneas de trabajo que impulsará Perú durante su Presidencia.
Durante la Presidencia uruguaya se dio continuidad a las distintas áreas de cooperación definidas en el marco del Consenso de Brasilia, entre ellas infraestructura y transporte, conectividad digital, gestión del riesgo de desastres, educación y cultura, integración productiva, defensa y cooperación para enfrentar la delincuencia organizada transnacional.
El período también estuvo marcado por el desarrollo de reuniones técnicas y sectoriales orientadas a fortalecer la cooperación entre los países sudamericanos y generar mecanismos de coordinación en áreas de interés común.
Con la asunción de Perú, el Consenso de Brasilia continuará trabajando sobre los procesos iniciados durante las presidencias anteriores, procurando mantener la continuidad entre las distintas etapas de conducción del mecanismo.
La Presidencia peruana anunció que concentrará parte de su agenda en tres áreas principales: gestión del riesgo de desastres, transporte e integración física y lucha contra la delincuencia organizada transnacional.
Asimismo, Perú planteó continuar el intercambio sobre la articulación entre los diferentes espacios regionales y subregionales de integración y concertación política, así como promover iniciativas vinculadas a la transformación digital y al uso de la inteligencia artificial en la gestión pública.
El Consenso de Brasilia surgió de la reunión de presidentes de América del Sur realizada en la capital brasileña el 30 de mayo de 2023, con la participación de los doce países sudamericanos. El mecanismo busca generar un espacio de diálogo y cooperación regional que permita identificar áreas de coincidencia y avanzar en acciones concretas, respetando las diferentes perspectivas y prioridades de los países participantes.
El traspaso de la Presidencia Rotativa de Uruguay a Perú da continuidad a este proceso y abre un nuevo período de coordinación entre los países

